Contenido del libro
La década del Cincuenta le es esquiva a Boca Juniors: apenas un título –el de 1954– clavado como una cuña entre los 5 de River. Sin embargo, en materia de clásicos Boca y River no se sacan ventajas, ni siquiera en los amistosos.
José Borello, estrella del Campeón de 1954, es la figura central de esta década, protagonista de un duelo memorable con el arquero de River Amadeo Carrizo.
Al goleador boquense lo apodaron “Pepino”, en los tiempos en que “los pepinos” eran goles: “te comiste 3 pepinos”, “te hicimos 4 pepinos”, etc. (los chicos de hoy en día dicen “pepas”).
En 1954, en un clásico jugado en el Monumental, Carrizo salió afuera del área y lo gambeteó a Borello, una jugada impensada para un arquero en esa época. Fue una afrenta, que se sumó a la derrota en el clásico, y marcó el inicio de la rivalidad de Carrizo con Boca.
“Pepino” Borello se la devolvió al año siguiente, una mañana de feriado en la cancha de Rácing, cuando Boca le asestó cuatro goles a River. Borello y Carrizo fueron grandes rivales en la cancha, pero sobre todo y por los tiempos fueron buenos tipos en la vida, que se apreciaron y respetaron mutuamente. Con los años compartieron muchos momentos, e incluso Amadeo se sumó a diversos eventos organizados por Boca Juniors en sus instalaciones.
Haciendo eje en la asociación de los pepinos con los goles, “La dieta del Pepino” hace referencia también a otras grandes goleadas de Boca Juniors sobre River, un 5 a 2 de 1955 en Montevideo, con 4 goles del “Atómico” Boyé en el último partido de su carrera; y dos triunfos muy especiales de 1959: un 5 a 1 en la Bombonera en un clásico que el autor llama “Sacales una foto”, y “Un vuelco monumental” en Núñez, revirtiendo una desventaja de dos goles.
El destinatario de todos esos “pepinos” fue Amadeo Carrizo.
