Justo Romero

Con mis afectos más cercanos

Justo Romero

Nació en la provincia de Corrientes, el 3 de noviembre de 1967. En 1985, cuando tenía 17 años, se radicó en Buenos Aires. En 1994 se recibió de Ingeniero Civil en la Universidad de Buenos Aires. A lo largo de su carrera profesional participó de la elaboración y ejecución de distintos proyectos de obras sanitarias y viales. En el año 2000 ingresó a la Sindicatura General de la Nación y desde el año 2014 se desempeña en la Dirección Nacional de Vialidad.

Ver más

El mismo fin de semana que llegó a Buenos Aires fue a ver a Boca, un partido con Vélez en Liniers por el Campeonato Nacional de 1985. En 1995 se hizo socio de Boca Juniors y desde el 13 de abril de 2025 es socio vitalicio. Su pasión por Boca lo llevaría hasta Japón, siendo uno de los privilegiados que estuvo en el partido con el Real Madrid del 28 de noviembre de 2000.

A lo largo de estos 40 años, asistió a todos los “Boca–River” que se jugaron en la Bombonera, salvo los que se jugaron sin público por la pandemia COVID, y también a muchos de los que se disputaron en el estadio Monumental.

Tuvo la suerte de estar en la cancha en muchas consagraciones de Boca Juniors, y siempre dice que en estos 40 años le tocó vivir “lo peor y lo mejor de la historia”. Los futbolistas con los que más se sintió identificado de los que vio jugar son Blas Armando Giunta y Martín Palermo.

“La historia de Boca como jamás te la contaron” nació originalmente como una obra familiar, para dejarle sus conocimientos y vivencias a sus afectos. “Cuando empecé a escribir, pensaba mucho en mi sobrino Francisco Ramírez, hijo de mi hermana “Tete”, nacido en Posadas (Misiones) en 2002. Yo creía que él iba a ser muy hincha de Boca, como lo es, como el “Tutu” –así me dicen mis sobrinos–, y quería dejarle mis conocimientos en un material escrito.”, cuenta el autor.

A medida que fue profundizando y avanzando en los temas, sus libros se fueron convirtiendo en algo que superaba con creces su propósito inicial, y la obra cobró tal magnitud y volumen que lo llevaron a decidirse a hacerla pública y compartirla con todos ustedes.

Te cuento por qué decidí escribir esta colección

“Los diarios del domingo 12 de noviembre de 1989 anuncian la muerte de Natalio Agustín Pescia, ocurrida el día anterior, el sábado 11 de noviembre, en el Hospital Fiorito de Avellaneda. Dicen que Pescia estaba internado en ese nosocomio desde hacía poco más de un mes, que tenía 67 años y padecía de diabetes, y corría serio riesgo de que le amputaran una pierna.

Por aquellos días yo tenía 22 años recién cumplidos –el 3 de noviembre–, y todo lo que sabía de Avellaneda era que quedaba al Sur de la Capital Federal, y que se llegaba cruzando el Riachuelo por un puente que se llama Pueyrredón.”, dice Justo.

Ver más

“Sin embargo, sí sabía dónde estaba el Hospital Fiorito. Lo sabía porque el año anterior, y el anterior del anterior también, había ido a las canchas de Independiente y de Racing –en colectivo, por supuesto– y había visto ese hospital, que está cerca del ingreso a ambas canchas. Hoy sé que es en la Avenida Belgrano y la calle 9 de Julio.

Pero de Natalio Pescia –al que los diarios nombraban como “el Leoncito” y decían que era un ídolo de Boca– no sabía nada, no tenía ni idea de quién era. Eso me hizo sentir mucha vergüenza, el no conocer la historia del club del cual soy hincha y de los tipos que lo hicieron grande. Entonces, me invadió la fiebre por “saberlo todo”, hasta el más mínimo detalle.

Los libros que pude conseguir tampoco me aportaron demasiado, o al menos no al nivel de detalles que yo pretendía o que me hubiese gustado. Recuerden que yo quería “saberlo todo”.

Entonces, decidí escribir yo mismo la historia, a mi modo, a mi gusto, sin importarme la extensión ni ninguna norma comercial, por así decirlo, porque tampoco era la finalidad de este trabajo, sino poder explayarme y contar la historia como a mí me hubiese gustado que me la contaran. Y fue así que empecé a escribir la historia de Boca como jamás me la habían contado.”

Scroll al inicio